Sección de Servicios Varios y Gestión Ambiental

 

 

Nuestros árboles notables también son #OrgulloUV

 

  

Los árboles notables son individuos que por sus características de longevidad, altura, diámetro, volumen, importancia botánica y su reconocimiento dentro de la comunidad al ser referentes e integrarse al diseño paisajístico de la ciudad, se consideran de alta importancia dado sus aportes ambientales, al paisaje urbano y el sentido de pertenencia que generan entre los habitantes.

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Cali del año 2014, instó a la autoridad ambiental a declarar dentro del patrimonio natural de la ciudad a los individuos arbóreos que cumplieran con las características mencionadas anteriormente. Esos árboles reconocidos como notables hoy gozan de especial protección, por eso se prohíbe que sean mutilados o talados y, en caso de proyectos viales donde resulte inevitable su retiro, se debe considerar el trasplante o una compensación equivalente al valor ambiental del individuo forestal; no obstante, su categorización obedece a la necesidad de conservarlos. 

El Programa de Manejo Silvicultural de la Universidad del Valle, en cabeza de la ingeniera forestal Johanna Solano, quien además fue coordinadora del proyecto para declarar los árboles notables del municipio de Santiago de Cali, trabaja en una prueba piloto donde se reconocen los primeros 150 árboles notables, distribuidos en las once sedes de la universidad. 

La mayoría de esos individuos forestales corresponden a ceibas y samanes, sin embargo los notables pueden ser árboles poco comunes en determinado espacio. En la sede Palmira hay un guayacán y un gualanday que sobresalen entre las muchas palmas sembradas en ese campus. En el caso de Meléndez, crece solitario un baobab, especie proveniente de regiones remotas en África y Oceanía. 

También existen especies nativas o endémicas -que difícilmente se encuentran en otros espacios de la ciudad- en inmediaciones al parqueadero de motocicletas, cerca a la Estación de Clasificación y Almacenamiento (ECA) y alrededor del lago en la Microestación de Biología. La ingeniera Solano reconoce la importancia de esos árboles, pues no hacen parte del diseño paisajístico de la ciudad, donde se repiten mucho las especies, lo que afecta el incremento de la riqueza arbórea propia del ecosistema de bosque seco tropical.

Este primer sondeo responde a características técnicas, como la medida del diámetro del fuste, pero el propósito más adelante es incluir aspectos culturales relacionados con el sentido de pertenencia dentro de la comunidad universitaria.

En la elección de esos 150 árboles y en el diseño de la placa de reconocimiento, se siguieron los lineamientos del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente - DAGMA, es decir, estos árboles también gozarán de protección especial para su conservación y cada determinado tiempo se incluirán nuevo individuos, de acuerdo a su estado fitosanitario y al tipo de especie.

En cuanto al diseño de la placa, está compuesto por el nombre común, el nombre científico, el origen y la distribución del árbol. A su vez cuenta con un código QR que abre una ficha técnica en donde se guarda toda la información dendrológica y dasométrica del individuo forestal, además de señalar el tipo de intervención que requiere, lo que asegura un control de las intervenciones que se le hacen a los árboles y, a su vez, se consolida el manejo de la cobertura forestal en cada una de las sedes de la Universidad del Valle.